Reacción de las mujeres,
esas que yo no comprendo.
Que no le asusta lo grande,
y le aterra lo pequeño.
Ven un pequeño ratón,
se suben a una tarima.
Ven un caballo o un burro,
quieren subirse encima.
Sí, ven una cucaracha,
empiezan a pegar saltos.
Se suben en la casa,
hasta los sitios más altos.
Podría poner ejemplos,
de una infinidad de casos.
Esto es una introducción,
para explicar estos casos.
Un hombre exhibicionista,
cuando abre la gabardina.
La mujer marcha asustada,
sí, la tiene chiquitina.
Pero si la tiene grande,
esa no la está asustando.
Pondrá cara de asombro,
pero seguirá mirando.
Le contará a sus amigas,
era una cosa de asombro.
Sí, se la sube hacia arriba,
la llegaría hasta el hombro.
Teniéndola hacia abajo,
era ya una maravilla.
Más o menos le llegaba,
muy cerca de la rodilla.
Las amigas le dirán
eres una exagerada.
Tendrás que demostrarlo.
Oh, no te creemos nada.
Si la tienes muy grande,
no sueñes con dar un susto.
Mejor deja de enseñarla,
te encontrarás más a gusto.
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