en esos tiempos de antaño.
Eran las propias familias,
las que hacían el apaño.
Si los padres eran ricos,
ya se lo daban chupado,
Te apañaban con la rica,
que tuviera tierras al lado.
El destino del pobre era.
Casarse con otra pobre.
Trabajaba mucho más,
y fabricaba más pobres.
Si ella era más rica,
y él no tenía nada,
Era pura en lotería
difícil que la tocara.
Fue una época dura,
la viví en mi pellejo.
Como era de los pobres,
siempre tenía complejo.
A muchas no dije nada,
por miedo a ser rechazado,.
Perdí oportunidades,
por estar acomplejado.
No guardo rencor a nadie,
fue una época de mierda.
Mi pueblo estaba atrasado,
vivían en la edad de piedra.
No culparé a las muchachas,
que tenían mucho que hacer.
Que se recogían en casa,
antes del anochecer.
Salían algunas tripas,
ante tantas restricciones.
El que podía aprovechaba,
las contadas ocasiones.