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miércoles, 8 de julio de 2026

Romance del vecino embustero.

 

Era un matrimonio extraño, de los que llaman atípico: formado por una miss y él, gordo y bastante rico.

De vecino, un joven guapo siempre estaba pregonando: «A esa mujer tan bella me la estoy beneficiando».

Al escuchar tal historia, todo el mundo le decía: «Eres un gran embustero, nadie se acerca a esa tía.

Si el marido se enterase de que te tiras a su esposa, te dará una paliza que te mandará a la fosa».

El marido al fin se entera de que la está calumniando, diciendo que a su mujer se la está beneficiando.

Un día lo encuentra solo, empieza la persecución: el joven corre como liebre, el gordo, como un león.

El marido va cansado, el joven demasiado fresco, hasta se para en un bar para tomar un refresco.

Se adentran en un callejón, una verja impide el paso. El joven piensa: «La cagué, esto termina en fracaso».

Llega corriendo el marido, pero no sabe frenar; mete la cabeza entre las rejas y no la puede sacar.

El joven le baja los pantalones y pronto sabe qué hacer: «Esto, cuando yo lo cuente, nadie se lo va a creer».

Una patada en la noche


 Llega al castillo el vampiro, en sangre muy rebozado; su mujer le da una torta: «¿Con quién coño te has pegado?

Haces siempre lo que quieres, te lo tomas todo a guasa. Te pones morado a sangre y no traes comida a casa.

¿Es que no sabes que al súper no puedo ir a por sangre? Cerraron las sangrerías y yo me muero de hambre».

«Puedes salir del castillo, hay una y mil maneras. Con lo buena que tú estás, puedes chupar a cualquiera.

Ponte un vestido muy sexy y sal fuera a pasear. Hay un montón de hombres tontos a los que puedes chupar».

«No te preocupes por mí, ¿sabes que somos eternos? Como no somos humanos, tampoco nos salen cuernos.

Yo no vengo de un festín, ni tampoco he comido; estoy hecho un santo cristo, ahora te explico el motivo.

Paseando por la noche vi durmiendo a una morena. Me lancé sin mirar mucho, pensando que estaba buena.

Con solo tocarle el cuello, la morena despertó, y una patada en los huevos del golpe me desmayó.

¡La morena era un chino, que por supuesto era listo! ¡Era un campeón de karate que me ha dejado hecho un Cristo!

lunes, 6 de julio de 2026

Tres pastores y sus perros

 



He aquí  tres pastores que meriendan en un cerro; se ponen a contar maravillas
 de sus perros.

Uno dice presumiendo: «Yo tengo un perro pastor, este es el mejor perro, de lo bueno, lo mejor».

Rápido el otro replica: «Tengo un pastor australiano; si una oveja se me pierde, él la trae de la mano».

«Yo tengo un border collie, nada le puede igualar: me cuida de las ovejas y hasta las sabe contar».

«Eso es una minucia comparado con mi perro: ha matado a cinco lobos y hasta les hizo el entierro».

«El mío lleva diez, tiene muy grandes reflejos; además de matar lobos, también me caza conejos».

«Yo, además del border collie, tuve un buen pastor belga; jamás me pidió dinero ni hizo un solo día de huelga».

«¿Por qué dices que tuviste y nunca lo has mencionado? ¿Es que el pobrecito mío ha muerto electrocutado?».

«Era un día de tormenta y caían muchos rayos; le ordené subir al tejado a montar un pararrayos.

Cogió bien las herramientas ese perro tan bendito... ¡Le cayeron veinte rayos y allí mismo quedó frito!».


domingo, 5 de julio de 2026

La dieta de la manzana mordida.

 

Dos amigos se encuentran después de años separados. Uno está bastante gordo, el otro, súper delgado.

El flaco pregunta al gordo: —¿Seguro que te has casado? Tu mujer cocina bien, por eso has engordado.

—Estoy soltero y solo, una verdadera pena. La que me alimenta bien es la buena de mi abuela.

Yo le digo «ponme poco», ella dice que estoy flaco, y por más que se lo ruego, ella siempre llena el plato.

Por eso estoy tan gordito y no encuentro la manera; me tendré que ir de casa y abandonar a la abuela.

Ahora cuéntame tú: ¿Por qué estás tan fino? Si eras un buen comilón y te encantaba el tocino.

—La verdad es que me casé. Mi mujer guisa de pena; siempre me quedo con hambre, nunca con la tripa llena.

También estoy haciendo la dieta de la manzana; así ahorro en la comida, por la noche y la mañana.

—¡Qué tontería de dieta! Si estás como un fideo. ¿Será por otro motivo? Ese cuento no lo creo.

—Trabajo de informático... ¡Y me he tenido que comprar equipos de la manzana mordida que ahora no puedo pagar!

sábado, 4 de julio de 2026

El filósofo de taberna

 


Pirulo fue a la cantina, le regañó la mujer: le da muy poco dinero y se lo gasta en beber.

Solo tiene para el vino que sea de proximidad; ese sale más barato, así puede beber más.

En ese vino peleón se gastó todo el dinero. ¿Cómo está borracho? Pide fiado al cantinero.
Le conoce el cantinero, pero este no le fía. Cuando se pone piripi, solo dice tonterías.

Llega la policía, él está indocumentado. No recuerda el domicilio y termina esposado.

Llaman a su mujer. Ella, al ver al marido, pregunta a la policía: «¿En qué lío se ha metido?».

«Yo le tengo controlado, no creo que sea un delito que, para mitigar penas, se haya pasado un poquito».

«Creemos que es pacífico y no ha destrozado nada. Pero escuche lo que dice, comprenderá su bobada».

«Me dirán cuáles son... Si miente, es casualidad. Los borrachos y los niños dicen siempre la verdad».

«Su marido, en este estado, termina siempre diciendo: "Si yo tuviera dinero, sobornaría al gobierno"».

viernes, 3 de julio de 2026

El Tontolino y las tres feas


 

El Tontolino está sin novia y se quería casar; es muy tímido y es pobre y no sabe conquistar.

En el pueblo vive un rico con tres hijas casaderas, que no las pretende nadie porque las tres son muy feas.

Tienen complejo de feas y no salen a la calle; no van a la santa misa y menos a ningún baile.

Pidiendo la mano de una saldría de sus apuros: podría comer caliente y también mojar el puro.

Aburrido de ser pobre y de vivir en la calle, no le queda otra salida: se presenta ante el buen padre.

Lo malo es que aquel anciano es duro como el acero; si alguno busca a sus hijas, piensa que es por su dinero.

No se lo piensa más, le echa valor a la vida; si el padre le dice «sí», le tocó la lotería.

—Mis hijas no salen nunca, dímelo de una vez: ¿cómo te has enamorado y cuál quieres de las tres?

—No estoy enamorado de ellas, ni vengo por su dinero; usted concédame a una, ¡que yo me enamoro luego!

miércoles, 1 de julio de 2026

Manolete y la suegra

 

Manolete va a ver a la novia, una visita sencilla, y le recibe la madre, que es un poco cotilla.

—Mi hija está en el baño, la tendrás que esperar. Siéntate en el sofá y nos ponemos a hablar.

Vas a ser de la familia cualquier día de estos. Te voy a hacer un examen para saber tus defectos.

¿Fumas tabaco o porros, o te metes cocaína? ¿Cómo andas de salud? ¿O te tomas medicinas?

¿Eres buen trabajador o siempre andas cansado? Dime qué estudios tienes o si eres un simple empleado.

¿Eres un malgastador o más bien ahorrativo? ¿Te gusta solo mi hija? Explícame el motivo.

—No tengo vicio ninguno, el trabajo es mi pasión. No soy un simple empleado; yo soy jefe de sección.

Quiero con locura a su hija, no miro a otras mujeres. Cuando me case con ella, cumpliré con mis deberes.

—Nunca lo hubiera creído, eres el yerno perfecto. Eso no existe hoy en día... ¡Dime al menos un defecto!

—Esta sección de preguntas me dejó muy dolorido. ¡Mi mayor defecto es ser... ¡mentiroso compulsivo!

El tabaco de Juanillo.



El Juanillo se marchó; ha pasado mucho rato. «El estanco está a la vuelta, dijo que iba por tabaco».
 La mujer ni almorzó ni comió esperando a su marido. Piensa que se despistó; es un hombre distraído.
No cree que su marido la abandone de repente. Ella nunca dice no, amorosa y complaciente. 
En el pueblo no hay de esas nuevas drogas tan modernas. Si una vez falta tabaco, el Juanillo fuma hierbas.
Han pasado tres años y él sigue sin aparecer. Ella, ni soltera ni viuda, en edad de merecer.
 La gente que la conoce le dice: «No tengas prisa». Ella gastó los ahorros en velas y muchas misas.
Eran un hogar feliz, todos les tenían envidia... Él era un buen trabajador y un buen padre de familia. 
Era el día de San Antonio, un día muy señalado, y se presentó el Juanillo, muy flaco y demacrado.
La mujer va y le pregunta: «¿Dónde fuiste por tabaco, para tardar tanto tiempo y venir hecho un farrapo?».
 «Ahora mismo regreso, esta vez sí que no tardo. Regresé sin el tabaco; se me olvidó comprarlo».
La mujer cerró la puerta y le dijo en tono duro: «Olvídate del tabaco, que yo necesito un puro...».

lunes, 29 de junio de 2026

El chasco de la Asunción


 

La Asunción está soltera y le entra prisa de repente. Le gustaría casarse como una mujer decente.

Lo malo de nuestro pueblo, de esa España vaciada, es que para lo que busca no encuentra nada de nada.

Solo queda el tío Manolo, que hace arreglos y chapuzas. Come muy poco pescado, ¡pero si agarra merluzas!

Una vez la pretendió, la persiguió un año entero; ella le dio calabazas porque no era pescadero.

Se apuntó a un programa de esos para encontrar el amor, alguien que supere a Manolo, que sea un poquito mejor.

Quiere un tipo que sea guapo, con metro ochenta de altura, que tenga cuerpo de atleta y una escultural figura.

Llega el día de la cita, él todo lo tiene perfecto: es rubio de ojos azules, no le encuentra ni un defecto.

Rápido van a un hotel, no quieren perder el tiempo, pero al verlo ya desnudo surge el gran contratiempo.

Se queda con boca abierta al contemplar el engaño: el aparato es pequeño, no corresponde al tamaño.

Regresó al pueblo frustrada, ya no sabía qué hacer... Mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer.

sábado, 27 de junio de 2026

Cinco parroquias y un burro


 

El cura monta en su burro, siempre andaba con mil prisas; cinco parroquias tenía y en todas debía dar misa.

Aquello era un sinvivir, era demasiado curro, y el que peor lo pasaba era el pobrecito burro.

Le llevaba bien trotando por caminos y laderas, a veces por malas sendas donde no había carreteras.

Le ataba siempre en el porche y no le daba comida; decía que oyendo misa el animal se nutría.

Un vecino lo vio flaco y le dio bastante pena; le llevó alfalfa y buen grano para la comida y cena.

Pero el cura se lo quitó: «El burro no lo necesita, se mantiene oyendo misa y un poco de agua bendita».

Al final el burro cascó, el cura quedó hecho cisco, y sin tener más remedio fue a contárselo al Obispo.

El Obispo no quiso saber nada, ni hablar de darle un repuesto: «Tu obligación es predicar y encargarte de los muertos».

«Sé bien cuál es mi deber, lo predico cada día, pero también es mi obligación ¡avisar a su familia!».

miércoles, 24 de junio de 2026

Azafrán pelirrojo


 Dos amigos se encuentran tras cuatro años y un día. Lo normal en estos casos es hablar de sus vidas.

—Yo sigo soltero y solo, buscando encontrar amor, pero la cosa está chunga y esto va de mal en peor.

—Pues yo me casé hace dos años y no tengo un día de ocio; ya no quiero a mi mujer, y tramitó el  divorcio.

Es mejor estar soltero, haz caso a lo que te digo. Pon atención a mi historia, te explicaré el motivo.

Trabajo de guardia de noche, que ya es un pésimo plan; mi mujer trabaja el campo recogiendo el azafrán.

Al llegar cansado a casa con la luz de la mañana, veía hebras de azafrán alrededor de la cama.

Es el oro rojo del campo, las empecé a recoger, pensando cambiar de oficio y dormir con mi mujer.

Las guardé en un escondite, ¡eso es caro de cojones! Pensando que con la venta nos iríamos de vacaciones.

Pero al ir a venderlo me llevé la gran sorpresa: no era estigma de azafrán, ¡eran pelos de cabeza!

Investigando el asunto, a mí casi me da algo: eran pelos de un pelirrojo ¡que se está quedando calvo!

domingo, 21 de junio de 2026

Un suplente de confianza


 

Él es un multimillonario que trafica con diamantes. Se lo puede permitir: tiene una joven amante.

Le puso un guardia de escolta además muy bien pagado, pero se aseguró antes de que estuviera capado.

El rico  hace el amor a su amante, que es una mujer muy  bella; ella mirando el Twitter, como si no fuera con ella.

Al ver que no funciona, al guardia pide un favor: que cuando esté en la faena se quede de espectador.

«Dime qué es lo que hago mal, tú que antes de ser capado tuviste ya cinco hijos y buena caña que has dado».

Contempla cómo lo hace el rico, sin tomárselo con prisa, la amante mirando al móvil y el guardia muerto de risa.

«Ocupa tú mi lugar, dale a esta mujer placer; eres un pobre impedido y no lo podrás hacer».

Se metió en la faena el guardia, el amante contemplando; la joven tiró el teléfono y se desgañita gritando:

«¡Este tipo es fantástico, es un puro caramelo! Me sube hasta las nubes, ¡ya estoy tocando el cielo!».

«Explícame de una vez, si eres un ser desahuciado, ¿cómo la haces tan feliz, si te contrate capado?».

«Yo no estoy capado, amigo, tú eres un rico muy lelo: yo estoy de suplente hoy... ¡él es mi hermano gemelo!»

sábado, 20 de junio de 2026

Curandera de pueblo.

 

Pueblo abandonado, sin coches ni carretera. Cuando uno se ponía malo, acudía a la curandera.

Casi en tos los pueblos existía una iluminada que, sin saber medicina, a todo el mundo curaba.

Al bebé recién nacido que no sabía mamar, le metía el dedo en la boca y le enseñaba a chupar.

Al que es vago al andar, le pincha con un espino; rápido sale corriendo, que no le alcanza un Vespino.

Y la que no tiene hijos, acude a la iluminada: «Cambia de macho, mujer, y pronto quedas preñada.

No digas nada al marido, que no sepa que es cornudo. Una vela a San Antonio y a mí me sueltas un duro».

Así se iban apañando entre rezos y conjuros. La curandera, tirando si conseguía unos duros.

Todo cambia en la vida: llegó otra iluminada. Como era más moderna, dice que todo limpiaba.

Fue el Bartolo a consulta pensando que había pecado. No quería confesar; ella le dejó limpiado.

Un amigo le pregunta qué tal de limpio quedó: «Se quedó con la cartera,que ni un duro me dejó».

sábado, 13 de junio de 2026

El romance del falso sapo


 

La joven fue por el campo recogiendo varias flores, contemplando su belleza y aspirando sus olores.

Con el tiempo sintió sed, se acercó a un nacimiento. En la orilla encontró un sapo llorando de sufrimiento.

Él le dio las buenas tardes, le dijo: «Puedes beber. Soy guardián del manantial, te puedes quitar la sed».

Ella se quedó de piedra, no sabía qué pensar. Solo preguntó al sapo: «¿Cómo es que puedes hablar?».

«Yo era guarda de este campo, le di a una bruja un sopapo. Ella era una bruja mala y me convirtió en sapo.

Si me llevas a tu casa y me metes en tu cama, se deshace el hechizo al llegar la mañana».

La joven, que era buena y amiga de hacer favores, se lo llevó a su casa escondido entre las flores.

Con mucho amor y cariño lo acomodó en la cama, esperando el milagro al llegar la mañana.

Lo malo fue al despedirse: el padre oyó ruidos raros, abrió la puerta despacio y los sorprendió abrazados.

Y aquí se acaba la historia que la joven inventó, el padre no era tonto y jamás se la creyó.


viernes, 12 de junio de 2026

La mujer desesperada

 

Fracasó su matrimonio, la mujer desesperada. Su marido no era un ángel, de demonio no faltaba.

Ella está de muy buen ver y le salen ocasiones, pero no quiere saber de esos hombres tan cabrones.

Una amiga le comenta: «Has tenido mala suerte. A veces un desengaño hace que te vuelvas fuerte».

«Tú has tenido mucha suerte, tu marido es un portento; ahora los de nuestra edad no valen ni un pimiento».

«No desesperes, mujer, te lo aconseja una amiga: encontrarás ese hombre que un buen día cambie tu vida».

Desesperada de todo, como nada le va bien, para acabar con su vida decide tirarse al tren.

No se lo pensó dos veces, quería que la arrollara; se tumbó en una vía muerta por la que el tren no pasaba.

Allí se quedó dormida soñando tan ricamente, hasta que un buen maquinista, la despertó amablemente.

El hombre era muy atractivo, la levantó suavemente; ella se quedó prendada, se enamoró locamente.

Eso cambió la historia, como ella era muy lista: olvidó tirarse al tren... ¡y se tiró al maquinista!

miércoles, 10 de junio de 2026

El secreto del botijo


 Esposa: —Cariño, cuéntame qué te pasa, que me tienes intrigada. Llegas muy tarde a casa y en la cama no me haces nada.

Esposo: —No debes preocuparte, yo tengo varios amigos. Nos tomamos unas copas y vemos varios partidos.

Esposa: —No me convence del todo, por eso estoy intrigada. Ahora hay pocos partidos: se acabó la temporada.

Andas siempre cansado, no estás en el presente. No devuelves las caricias, parece que estás ausente.

¿Cómo puedes explicar que cuando te toco la pieza, antes se ponía dura y ahora no se endereza?

Si tu trabajo es sencillo y te lo tomas a guasa... Antes eras como un toro, ¿dime qué coño te pasa?

Esposo: —Ya no lo puedo aguantar, eres una esposa brillante: ¡dos de tus mejores amigas son mis mejores amantes!

Espero que me perdones por caer en el pecado. No volveré a pecar, para mí esto ha terminado.

Esposa: —Por ponerme los cuernos te podría perdonar... ¡Pero perder dos amigas, eso es otro cantar!

Cuchichearan a escondidas, se reirán en mi morro. Dirán que tengo un botijo... ¡ que no le funciona el pitorro!

lunes, 8 de junio de 2026

Diagnóstico inesperado



 La mujer entra en urgencias, ha tenido un arrechucho. El marido, preocupado, dice que está muy pachucho.

Han pasado doce horas y él está muy angustiado, sin saber de su mujer ni qué es lo que le ha pasado.

Por fin sale un doctor para darle información. Él no se puede contener, no controla su emoción:

—¿Cómo se encuentra mi esposa? Dígame qué es lo que pasa, si está en plenas condiciones para llevármela a casa.

—Sí se la podrá llevar cuando le demos el alta. Pero llevarla a su casa... no creo que haga falta.

Ella se encuentra muy bien, ya no le duele más nada. La tenemos en la cama, está súper relajada.

Tendrá que maquillarla si usted la quiere ver bella, y tendrá que vestirla, usted será su doncella.

Después se la llevarán para hacer un largo viaje. No le prepare maleta, no necesita equipaje.

El hombre rompe a llorar, sin saber qué responder: —Dígame ya, por favor, ¿se ha muerto mi mujer?

—No se preocupe por ella, ¡está vivita y coleando! Solo quería saber si aún la sigues amando.

jueves, 4 de junio de 2026

El Niño Santo del Pueblo.

 

Muchacho super educado, hijo de ricos del pueblo. Estudió con los escolapios, del colegio no me acuerdo.

Cuando llegaba al pueblo, él daba los buenos días. Deseando buena suerte, a veces los bendecía.

Una maravilla de niño, no hacía una trastada. No jugaba con nosotros, tampoco nos molestaba.

Los padres nos decían: «Ese niño es un santo; vosotros matando bichos, todo el día tirando cantos».

No persigue a las rapazas ni les levanta la saya, no intenta tocar las tetas, no se pasa de la raya.

Un día le vimos solo, le regalamos un palo; le enseñamos a usarlo y a que fuera un niño malo.

Las muchachas le miraban reprimiendo sus deseos; él daba las buenas tardes, seguía con sus paseos.

Vino a trabajar a Madrid, eso ya era otra historia. Se integró en el ambiente, empezó a buscar novia.

Entró en una discoteca, se quedó maravillado. Preguntó en el mostrador: quería hablar al encargado.

—Buenas y santas, señor, ¿usted me puede informar? Vengo a buscar una moza para poderme casar.

—Buenas, como ves, están todas, y todas buscan fortuna; pero encontrar una santa... yo creo que no hay ninguna.


sábado, 30 de mayo de 2026

La joya de James Bond


 

El marido está mosca y no sabe qué hacer, pues no está muy seguro de que le sea fiel su mujer.

Este esposo celoso ya no puede aguantar, y le pone un aparato para poderla espiar.

Le regala un colgante en forma de corazón, de esos sofisticados que usa el mismísimo Bond.

Y lo luce la esposa presumiendo de marido, sin saber que la escuchan con micrófono escondido.

En la noche se lo quita al estar ella dormida; el marido aprovecha y sabe qué hizo en el día.

Pasa ya medio año y no encuentra nada raro, pero la sigue espiando por ser un tío desconfiado.

Analiza sus costumbres, lo que detecta primero: es que ahora la mujer visita más al carnicero.

Unos días compra ternera, otros días paletilla, muy pocas veces chuletas, y un día pide morcilla.

Una noche al escuchar el hombre sufre un desmayo, al oír que su mujer ese día pide el rabo.

El carnicero le dice: —Cuánto lo siento,cariño. Hoy se lo llevó María, pero yo te lo guardo, ¡en en la próxima corrida!


jueves, 28 de mayo de 2026

Viuda triste y sola


 

Viuda, triste y sola está la pobre Juliana. Se acuesta muy pronto y madruga en la mañana.

Tiene cuatro gallinas, una cabra y el huerto. Con eso ella se entretiene y no se acuerda del muerto.

Con eso se va apañando, así pasa el día a día. Con muy pocas sorpresas y sin ninguna alegría.

Tiene leche, verduras y huevos, ¿qué más se puede pedir? Se toma un vaso de leche, eso le ayuda a dormir.

En esa vida tan simple jamás espera un milagro. Un día, al levantarse, se sobresalta por algo.

Cuando va a ordeñar, la cabra se le ha escapado. Esa cabra tan traviesa había saltado el cercado.

No le queda más remedio que avisar al Manolo, que le buscara la cabra; él es viudo y está solo.

Manolo encuentra la cabra y la devuelve a Juliana. Al fin podrá desayunar ese día en la mañana.

La cabra no quiere entrar, pega saltos y está inquieta. Manolo dice a Juliana si quiere que se la meta.

La Juliana pega un salto, se pone la mar de alegre: —Lo que tú quieras hacer... ¡pero antes ata la cabra al pesebre!

miércoles, 27 de mayo de 2026

El secreto del club motero


 Seis años lleva casado y no tiene descendencia. Hace el amor a diario, ¡va a perder la paciencia!

Pertenece a un club motero, su mujer es una estrella. Los compis siempre preguntan si es culpa de él o de ella.

«Sois unos puros cotillas, me lo tomaré a risa; somos jóvenes los dos y no tenemos prisa».

Despacio se pasa el tiempo y todo sigue normal, hasta que un día la esposa le dice: «Me encuentro mal».

«Cariño, dime qué pasa, te noto muy preocupada». «Me encuentro algo molesta, tengo la tripa hinchada».

«Ve rápido al ginecólogo; si tienes la tripa hinchada, lo más lógico del mundo es que estés embarazada».

La revisa el doctor y dice: «Si esto le pasa otra vez, no está usted embarazada... ¡Tómese un Aero-Red!».

La mujer, desesperada, llama al grupo de moteros: «¡Lo que tenía eran gases, que se entere el mundo entero!».

Se expande pronto la historia, el marido está enfadado: «¿Por qué tenías que contarlo? ¡No sabes la que has liado!».

Estas cosas se contagian como la falsa moneda: ahora, cuando uno pincha... ¡me pide que infle la rueda!

El chisme de las comadres

 

Dos amigas cotilleando cómo son los maridos: unos que son muy despiertos, otros que andan dormidos.

Unos que son fumadores, otros que no fuman nada; otros son trabajadores, otros no trabajan nada.

El mío es trabajador de la noche a la mañana. Como llega muy cansado, ya no trabaja en la cama.

El mío también trabaja, pero lo hace sentado. Tiene el culo escocido, anda siempre cabreado.

Cuando llega a la cama, siempre duerme boca abajo. A veces pasan tres meses que no le veo el pingajo.

Nuestros matrimonios son de lo malo lo peor. Ellos con tomar cerveza ya se olvidan del amor.

Echemos una cana al aire y busquemos jovencitos. Les daríamos caña hasta que quedaran fritos.

Busquemos una discoteca donde haya material, con unos huevos frescos que podamos empollar.

Buscaron la discoteca sin estar bien informadas. El portero las rechaza por viejas y por arrugadas.

«Aquí no se admiten mayores ni tampoco jovencitas. Es un local exclusivo, solo para mariquitas».

Dos amigos y un buen vino


 Tres años llevan sin verse Manolo y su amigo Marcelino, y deciden celebrarlo con comida y un buen vino.

Vecinos desde pequeños, pero por una circunstancia, uno se quedó en Madrid y el otro trabaja en Francia.

Se sientan cómodamente para hablar de su vida, frente a un plato de callos con una buena bebida.

Manolo dice a su amigo: «Seguro te habrás casado con una guapa francesa que te haya enamorado».

«Sigo soltero, sin novia, y no me pienso casar; como chapurreo francés, me cuesta mucho ligar».

Terminan los ricos callos y la botella de vino. «Ahora cuéntame tú, ¿qué has hecho, Marcelino?».

«Yo ya me encuentro casado con la hija de Andrea, que andaba algo pachucha y no era guapa ni fea».

«Me gustaría saludarla para poder recordar aquellos tiempos pasados, si me invitas a cenar».

«Olvídate de saludarla, yo no te invito a la cena; te acabo de decir que mi mujer no está buena».

«No te preocupes por eso, yo sé que es algo sosa. Sabes que no soy delicado: ¡cenaremos otra cosa!».

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domingo, 24 de mayo de 2026

Cuidado con los motes.


—Amiga, te veo hecha polvo y te acabas de casar. Andas como retorcida, casi no puedes andar.

—Querida amiga de mi alma, te contaré mi aventura. Es imposible de creer, una cosa de locura.

Me cuesta tanto estar de pie para podértela contar... Mejor vamos a tu casa, allí me podré sentar.

Se sentó en el sofá, allí quedó relajada. Se puso bajo el culo una viscoelástica almohada.

—Si no lo veo, no lo creo, cuánto has cambiado al casarte. Tú, que siempre eras la dura, y ahora te cuesta sentarte.

—La vida es así de dura y más que voy a cambiar. Ni un mes llevo casada y me quiero divorciar.

—Cuando se entere la pandilla se van a quedar helados. Te van a llover las críticas por delante y por los lados.

Te llevaste un buen mozo, era el mejor en el curro. Movía un saco de cien kilos y de mote le decían "el burro".

—Eso es la pura verdad, un tío trabajador, cariñoso por demás, de lo bueno, lo mejor.

—Cuando te ponen un mote, fíjate en lo que digo: a veces se interpreta mal... ¡y ahora adivina el motivo!

miércoles, 20 de mayo de 2026

Juliana está malita.


Julián se fue a trabajar, dejó sola a la Juliana. La mujer tenía fiebre, por eso quedó en la cama.

Regresó a medio día, la hora de la comida. Se acercó a la habitación, pero seguía dormida.

Llegó la hora de la cena, Juliana seguía en la cama. No la quiso despertar: «Se levantará mañana».

Sigue en la cama Juliana, pone la mano en su frente. «Parece que tiene fiebre, la encuentro muy caliente».

—¡Mujer, levántate de una vez! Que se acaba mi paciencia. Si te encuentras muy mal, llamo al médico de urgencia.

—No te preocupes, cariño, que pronto voy a sanar. Es exceso de trabajo, necesito descansar.

Tú eres buen enfermero, me haces buena comida. Estaré como una rosa, calculo que en quince días.

—Me tienes hasta el gorro y te vas a levantar. Te cogeré los zapatos y te ayudaré a calzar.

Al recoger los zapatos, se lleva un susto el marido: bajo la cama encontró un hombre estaba escondido.

—Tú llevas sin levantarte hace hoy una semana. ¿Me dirás qué hace este tío escondido bajo la cama?

—No te preocupes, marido, es el vecino cotilla. Bajo la cama duerme, ¡encima hace maravillas!


martes, 19 de mayo de 2026

El entierro del cachondo

 

Os presento a la Dolores, que se quedó sin marido. Muy querido por el pueblo, era un cachondo perdido.

Quería ser recordado en toda la población, y aprovechó para morirse el Domingo de Resurrección.

Le dicen a la Dolores, que no para de llorar: —No te desesperes tanto, que puede resucitar.

—Este ya no resucita, su vida llegó a la meta. Se murió en día señalado para hacerme la puñeta.

Con un rosario en la mano la mujer sigue rezando. Levanta un poco la vista, ve a las vecinas llorando.

Esto despierta sospechas, la espera se le hace larga. Desea terminar pronto y el coche fúnebre tarda.

Por fin aparece el coche, Dolores suelta un suspiro: «En cuanto pueda me junto... ¡Adiós, querido marido!».

Todo el mundo en silencio, la mayoría rezando. De entre la multitud sale un niño gritando:

—¡Papá, no me abandones! Sin ti me siento perdido. Sabes que te quiero mucho, ¡para y llévame contigo!

Se para el coche fúnebre, sale el chofer gritando: —Hijo, no te puedo llevar, ¡que ahora estoy trabajando!

viernes, 15 de mayo de 2026

El caballo de Espartero



 

Amigo, te veo llorando, triste y preocupado. Estás hecho una piltrafa, dime, ¿qué te ha pasado?

Una cosa increíble, difícil de comprender. Ahora te la cuento y no la vas a creer.

Me tocó en herencia la casa del tatarabuelo, que tenía un escondite bajo el sótano, en el suelo.

LLamó mi curiosidad, empecé a investigar qué guardaría el tatarabuelo, y lo empecé a limpiar.

Entre tanto cachivache, llamó mi atención una cosa: una lámpara antigua que era maravillosa.

Apareció el genio, del susto casi me meo. Él, rápido, mi dijo: —Te concedo tres deseos.

Lo más lógico del mundo es que me diera dinero. Treinta millones me dio, ese fue el primer deseo.

Después le pedí cien mujeres, todas jóvenes y bellas, para cambiar cada día y hacer el amor con ellas.

Al necesitar material, no me dio tiempo a pensar y pedí dos almacenes. donde poderlo guardar.

Tan ilusionado estaba que al pedir el tercero, quería tener los huevos del caballo de Espartero.

Por eso me ves llorando, que da una pena verme. Como los tengo de bronce, ¡es que no puedo moverme!



jueves, 14 de mayo de 2026

Tiempos modernos


 Llega cabreado a casa, Juanito, el cazador; sin cazar ninguna presa, nunca tuvo un día peor.

Le dice a la Manuela: —Hoy vengo con muchas ganas, ponme rápido la cena que me quiero ir a la cama.

—A mí no me metas prisa, también estoy cabreada. He tenido un día de perros y yo no soy tu criada.

Si tienes mucha prisa y no puedes esperar, te jodes y te aguantas, haber aprendido a guisar.

—En mis tiempos las comidas eran cosas de mujeres, y mimaban a los hombres que hacían otros deberes.

—Han cambiado los tiempos, si no aprendes a guisar, seguro que muchos días te acostarás sin cenar.

—Eres una esposa estupenda y el amor de mi vida, pero nunca resaltas alguna cualidad mía.

—Para ser un buen esposo tienes pocas cualidades; si me tiras de la lengua, te soltaré unas verdades.

Tienes que andar más listo para cazar un conejo; ya no tienes veinte años y te estás volviendo viejo.

Con solo ver el conejo tu escopeta se dispara, y si quieres repetir, la tienes encasquillada.

domingo, 10 de mayo de 2026

José, María y Jesus.


El buenazo de José se casó con la María, y tuvieron a Jesús al pasar noventa días.

Veinte años de casados y, por una tontería, José se marchó de casa, dejó sola a la María.

Esta desaparición no entristece a la María, que se marcha a First Dates para buscar compañía.

Se presenta la María como mujer actualizada, mostrando bien el escote y enseñando la muslada.

El pretendiente está bien, no le ve ningún defecto; ronda ya los cincuenta, ¡un compañero perfecto!

Él le dice: «Soy soltero»; ella, que está separada, pues me dejó mi marido por una simple bobada.

—Me dices que tienes hijo, más de veinte años casada, ¿y te deja tu marido por una simple bobada?

—Mi marido es tan bueno que a veces raya en lo tonto, le entró el demonio en el cuerpo y me abandonó de pronto.

Dijo que todo acababa cuando yo no fuera virgen... ¡Y ahí se jodió el enlace, sin importar el origen!

—¿Cómo es que eras virgen, con un hijo y ya casada? —¡Es que en el belén del pueblo yo estaba seleccionada!

Yo era la Virgen María y él hacía de San José; ¡al dejar de hacer de virgen, el se le las piro y se fue!

viernes, 1 de mayo de 2026

El circo de las verdades

 


Llegó un circo hasta el pueblo, un evento muy extraño. Nadie había visto algo así desde hacía una pila de años.

Viene sin animales, ahora todos son artistas: payasos, malabaristas, trapecistas y equilibristas.

Como artista principal, un ventrílocuo sobresale. Dicen que es de otro planeta porque habla con los animales.

Si llevas a tu mascota y con el hombre hablara, el propietario se ahorra el dinero de la entrada.

Uno subió con su perra directo al escenario; el ventrílocuo le pregunta cómo la trata a diario.

Le responde así la perra: —Soy una más de la familia. Me lava, peina y me besa, ¡eso es una maravilla!

Otro subió con su gata, que habló de él maravillas: —Duermo con él en la cama y me hace mil cosquillas.

Aparece una gallina: —Mi granjero es cojonudo. Si un día no pongo el huevo... ¡mete su dedo en mi culo!

Uno subió con un loro que no paró de insultar. Le tuvieron que atar el pico para poderlo callar.

Llega el pastor con su cabra, se le complica la cosa: —¡No quiero recuperar el dinero, que esta cabra es mentirosa!



jueves, 30 de abril de 2026

"El chato de la soledad"


La sociedad actual está al borde del abismo. No existe comunicación: hay que hablar con uno mismo.

Antonio va a tomar vino pero no quiere ir solo. Se le ocurrió convidar a su buen amigo Manolo.

Este le dijo que no, que tenía mucho que hacer: las tareas de la casa y ayudar a su mujer.

Él, como estaba soltero viviendo siempre del paro, no entiende el matrimonio, le parece algo muy raro.

Se marchó hacia la taberna, encontró allí a Marcelino: —¡Venga, amigo, acompáñame, te pago un chato de vino!

—No tengo tiempo de sobra, me queda mucho que hacer: tengo que tender la ropa y ayudar a mi mujer.

Al llegar a la taberna, resulta que está cerrada. Sin pensar en los clientes... ¡Vaya tremenda putada!

El pobre se encuentra solo, ya no sabe qué hacer: si es mejor pegarse un tiro o buscarse una mujer.

Vio un puesto de los de Jehová con un cartel que decía: "Lecciones de Biblia gratis, aproveche usted el día".

Vio el cielo abierto al instante y se acercó sonriendo. Para ellas era un ser extraño... ¡y se marcharon corriendo!

martes, 28 de abril de 2026

Manolín y la Doctora

 

Manolín va muy apurado, con nadie se para a hablar. Necesita ver al médico para que lo pueda mirar.

Llega inquieto a la consulta, donde tiene que esperar; no para de dar mil vueltas al no poderse sentar.

Nervioso entra en la sala, le atiende una doctora. Él se queda sin palabras, ¡no dice ni buena hora!

Ella nota el nerviosismo en cuanto lo llega a ver; le pide que tome asiento, pero él se queda de pie.

—Dime qué es lo que te duele por no poderte sentar. ¿Será acaso de la espalda o de la zona lumbar?

Al oír a la doctora el pobre se viene abajo: —No es en la zona lumbar, es un poquito más bajo.

Me da vergüenza decirlo, es zona muy delicada; para que lo entienda bien: ¡el agujero de entrada!

—¡El de entrada es la boca! ¡Ese es el de salida! Entérate de una vez, ¡es el de toda la vida!

—No intente disimular, ¡que usted me parece loca!, si no sabe distinguir el culo de la boca.

—Mal camino es el que llevas y la senda que vas siguiendo; si no cambias de postura, ¡te va a seguir doliendo!

lunes, 27 de abril de 2026

La hija indecisa

 

—Madre, deseo casarme y no sé a cuál escoger. Tú, que tienes experiencia, dime qué puedo hacer.

Me pretenden los jóvenes, de mediana edad y viejos. Por eso, querida madre, necesito tus consejos.

—No elijas a un joven, eso es pura tontería; te estará dando la lata por la noche y por el día.

Lo mejor es uno viejo: pronto te quedarás viuda, después te ligas a un joven... ¡una vida cojonuda!

—Qué consejo tan extraño, que me case con un viejo; rápido se pone agrio como el vino en un pellejo.

—No es malo mi consejo, aunque eso pienses tú: el viejo lo mete y no lo saca; el joven la saca, antes que tú.
 

El viejo lo mete al mes y se olvida de sacarlo; te queda el mes siguiente tiempo para disfrutarlo.

—No entiendo nada de nada de lo que me estás contando: ¿que el viejo siempre lo mete y yo lo vaya sacando?

—Eres novata, hija mía, solo piensas en "jugar"; no captaste la indirecta y te la voy a explicar.

Como eres una pava, esta es la conclusión: el viejo mete el dinero y tú gastas la pensión.



sábado, 25 de abril de 2026

La prueba de la gallina


 

Pedro va a pedir la mano, el joven va de sobrado, sin saber que el futuro suegro es un tío muy agarrado.

Es un padre a la antigua que jamás se fumó un porro, y ahora tiene dinero fruto de su gran ahorro.

Él desea comprobar, antes de decirte nada, si eres de la mano suelta o de la mano cerrada.

Le dio una vieja gallina, él no entiende el motivo: —Es una prueba que te hago por ver si eres ahorrativo.

La próxima vez que le ve, de una manera muy fina, le pregunta sonriendo: —¿Qué hiciste con la gallina?

—Esa gallina era vieja, ya no ponía ni un huevo; se la entregué a mi madre para que hiciera el puchero.

Aproveché bien la sangre, el corazón, higaditos... con todo aquello revuelto me preparé un cuchifrito.

Trituré pico y huesos hasta dejarlos como harina, y luego hice cubitos para el caldo de gallina.

Tengo las plumas guardadas. Cuando me de otra gallina; me puedo hacer dos almohadas.

Limpié bien todas las tripas, me hice preservativos... No le considero tonto para ignorar los motivos.

La mierda no la tiré, es lo único que ha sobrado; se la traigo bien seca: ¡puede hacerse un Colacao! ¿Dígame usted ahora:¿Quien es el más aprovechado?

miércoles, 22 de abril de 2026

O Mal de Maruxa (Portugués)


Vai Maruxa a toda a pressa, cruza-se com uma amiga. Diz-lhe: «Tenho muita pressa, falaremos noutro dia».
Pouco depois volta a vê-la, desta vez sim, ela para. Põem-se logo à conversa, coisa que a ambas agrada.

Vem a típica pergunta: «Onde ias com tal pressa? Sendo hoje um dia normal, sem missa nem haver festa».
«Tinha consulta no médico, ia com a hora contada. Precisava de um diagnóstico e que bem me examinasse».

«Não me digas que estás doente, se estás feita uma rosa! Com um corpo estupendo, cada dia mais formosa».
«De aparência estou muito bem, todos dizem: "que fidalga!". O que me anda a incomodar é o lá de baixo, na "baixa".

Uns dias sinto que pica, outros dias nem o sinto. É uma coisa muito estranha, e não creias que te minto».
Ele mandou-me ao ginecologista, que rápido me avisou: «Esquece lá fazer amor... o chouriço até queimou!».

Olhou-me com muita atenção, fez-me uma exploração. Não tardou nem dez minutos e encontrou a solução.
Perguntou-me de onde era, respondi-lhe: «De Padrón». «Pois deixa de comer pimentos... que uns picam e outros non!».

Maruxa e o médico (Gallego)

 .


Vai Maruxa a toda présa, crúzase cunha amiga. Dille: «Teño moita présa, falaremos outro día».

Ao pouco vólvea ver, esta vez si que se para. Póñense a murchar un pouco, que a leria a ninguén cansa.

Vén a típica pregunta: «¿Onde ias con tanta présa? Sendo hoxe un día calquera, sen procesión nin igrexa».

«Tiña cita aló no médico, ía coa hora pegada. Precisaba un diagnóstico e que ben me revisara».

«Non me digas que estás mala, se estás feita unha rosa! Cun corpo de moza nova, cada día máis fermosa».

«De presencia estou moi ben, dinme todos: "¡Que galana!". Pero o que me trae de cabeza é o de debaixo da saia.

Que uns días dame proído e outros días nin o sinto. É unha cousa ben estraña, e non creas que che minto».

Mandouna para o especialista, que rápido lle avisou: «Olvídate do querer... ¡que o chourizo se queimou!».

Mirouna con moito tino, fíxolle unha exploración. Non tardou nin dez minutos e atopou a solución.

Preguntoulle de onde era, ela dixo: «De Padrón». «¡Pois deixa de comer pementos, que uns pican e outros non!».

Marusa con prisa (Castellano)


 

Va Maruxa a toda prisa, se cruza con una amiga. Le dice: «Tengo prisa, hablaremos otro día».
Al poco la vuelve a ver, esta vez sí se detiene. Se ponen a cotillear, una cosa que entretiene.
Es la típica pregunta: «¿A dónde ibas tan de prisa? Si era un día normal y este día no hay misa».
«Tenía cita en el médico, iba con la hora pegada. Necesitaba un diagnóstico y, además, que me mirara».
«No me digas que estás mala, si estás hecha una rosa. Con un estupendo cuerpo, cada día más hermosa».
«De presencia estoy muy bien, todos dicen: "¡Qué maja!". Lo que me está molestando es lo de la parte baja.
Que unos días me pica y otros días ni lo siento. Es una cosa muy extraña, y no creas que te miento».
El doctor la mandó al ginecólogo, este rápido le dijo: «Olvídate de hacer el amor... ¡puedes fundir el chorizo!».
La miró con mucha ciencia, le hizo una exploración. No tardó ni diez minutos y encontró la solución.
Me preguntó de dónde era, le contesté: «De Padrón». «¡Pues deja de comer pimientos, que unos pican y otros no!».