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sábado, 4 de abril de 2026

Desayuno a la lumbre


 

Desayuno a la lumbre

Un pobre y una pobre se tuvieron que juntar; como no tenían dinero, no se podían casar.

El cura no los casaba, entendieron el porque; no daba bodas a plazos, solo quería el parné.

Se juntaron ellos dos sin pensar en el mañana, y mataban el antojo cuando les daba la gana.

Pero al faltar el dinero les entró la cordura: cuando se pasa hambre, se enfría la calentura.

En el pueblo no hay trabajo y empiezan a sufrir; ella siempre le pregunta: "¿De qué vamos a vivir?".

"Pasamos una racha mala, ya vendrá una mejor; como nos queremos tanto, viviremos del amor".

Les cortaron la luz y les cerraron el gas; los echaban de la casa y otras penurias más.

No se rindieron por eso y tomaron la costumbre: lo poco que cocinaban, lo hacían en la lumbre.

Un día por la mañana, rompiendo la costumbre, vio a su mujer con la falda levantada calentandese en la lumbre.

"¿Cariño, qué estás haciendo?". "Amor, hoy es día de ayuno, y como no tenemos nada... ¡te caliento el desayuno!".



el burro y la sotana




 Dos amigos jubilados, con el tiempo por delante, se marcharon a su pueblo a vivir como un magnate.

Al año, uno queda viudo por un "vuelo" de repente: ¡el burro le dio un viaje a su mujer en la frente!

El amigo le aconseja: —¡Vende a ese bicho, compadre! ¡Que tiene más mala leche que su mismísima madre!

—Ya lo largué de mi vista, se lo he encajado al prior, que dice que lo endereza con la Biblia y con amor.

El cura mimaba al burro, le hablaba de San Francisco, y el animal lo miraba poniéndose un poco bizco.

Lo encerró en una cuadrícula, sin sol, sin hierba, ni flores, a base de pienso seco... ¡el peor de los rigores!

Se inflaron los "cascos" del burro de estar allí tan privado, y le soltó tal viaje... que por poco lo deja capado.

El cura buscó a Paco, que es un sabio en el ganado: —¡Búscale una burra guapa y saca al bicho al cercado!

Fue como mano de santo, el burro se hizo un artista; de ver tanta burra junta se volvió hasta optimista.

El cura colgó los hábitos, la misa le importa un pito; se ha buscado una moza y está el hombre... ¡usando el rito!

Querer cambiar a la bestia fue una mala decisión: ¡el burro cambió al cura que perdió la devoción!