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lunes, 20 de abril de 2026

Adelantando el futuro


 —¡Marido, eres un traidor! vi un condón al hacer la cama. Aprovechaste mi ausencia, te has liado con una fulana.

Alguna de esas chismosas de las que van predicando; esa que llama a la puerta... ¡y te la estás trajinando!

—Eres una histérica perdida, ¿a qué vienen esos celos? Si se te pasó el arroz, y siempre lo hacemos a pelo.

Yo no estoy para esos trotes, me tiene frito el trabajo; y las veces que cumplimos, siempre me pongo debajo.

—Esa es una excusa barata, tu trabajo es un primor: no das un palo al agua, ¡que eres el supervisor!

—Eso pensáis todos, mujer, que es un empleo bonito; pero vivo con tal estrés que eso me afecta al pito.

Tienen una guapa hija en edad de merecer; y ella recuerda de pronto que el novio la vino a ver.

Nada le dice al marido, espera hasta mañana, rapida enseña al novio, lo que encontró haciendo la cama

—Muchas gracias, abuela, por haberlo encontrado; su hija me tiene loco, soy un novio despistado.

—¿Nunca me llamaste abuela? ¿Qué es lo que está pasando? —Es por lo que pueda pasar... ¡que lo voy adelantando!

¡Cuidado con la almohada!


 


Tardó mucho en buscar novia, nunca se decidía: si buscarla por la noche o buscarla por el día.

Se murieron sus padres, el pobre se quedó solo. Se tocaba la gaita como lo hacía el Bartolo.

"La soledad es muy triste", empezó a reflexionar. "Tengo que buscar novia para poderme casar".

En su pueblo lo descarta: no queda ni una soltera. Por fin encontró a una que vivía en otra aldea.

La mujer estaba bien y se llamaba Piluca. Había perdido el pelo, por eso usaba peluca.

El hombre no lo sabía ni tampoco se informaba; al decir ella que sí, lo demás no le importaba.

Y con ella se casó. En la noche de bodas, ella dijo: "Apaga la luz, la claridad me incomoda".

Ella se quedó en pelotas, él le buscaba la cuca. Le frotaba la cabeza... ¡la que tenía sin peluca!

Poco ducho en el amor, el hombre buscaba pelo. La mujer pensó enseguida: "¡Coño, qué tío más lelo!".

Cariño date la vuelta, así no puedo hacer nada. Es una postura extraña: ¡tienes el culo en la almohada!".