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domingo, 1 de febrero de 2026

El Tránsito de Arturo

 

El Tránsito de Arturo

Se murió el bueno de Arturo y jamás había pecado, pero no entró en el cielo: llegó allí indocumentado.

Le pidió el carnet San Pedro, ¡vaya una novedad! No admitían a nadie sin carnet de identidad.

Le mandan al purgatorio, que son menos exigentes; están a punto de cerrar y necesitan clientes.

En el purgatorio, lo mismo: también fue rechazado. "No admitimos turismo que venga indocumentado".

Se acercó hasta el infierno para hablar con Satanás; las normas eran las mismas, copiadas de los demás.

Entre sueños recordó que se apuntó en una lista; no era la católica, ¡era la hinduista!

Se dirigió a aquel lugar, entró sin ningún problema. Le reciben como a un héroe: estaba de enhorabuena..

En ese sitio no mueres, es una cosa divina: vuelve a reencarnarse en una hermosa gallina.

Al no estar acostumbrado, cuando va a poner un huevo, aprieta fuerte el culo y sale un sonoro pedo.

Es una cosa normal que se te escape un pedo, lo extraño es recibir una patada en los huevos.

Le despertó su mujer a las doce de la mañana, por estar cacareando y cagándole la cama.



Duelo en la sábana


 

Duelo en la sábana

Dos entrañables abuelos discuten por la mañana: tienen el cuerpo empapado, ¿quién fue el que meó la cama?

—Marido, has sido tú, que ya estás bastante viejo; se te encogió la vejiga y tu pito es un pellejo.

—Mi vejiga está muy bien y mi pito aún funciona; eres tú la que meó, ¡siempre fuiste una meona!

—Yo te conozco de sobra y sé del pie que cojeas: con un aire te resfrías y enseguida te me meas.

—¡Pero qué dices, mujer! Yo no estoy ni resfriado; y si acaso me constipo, es porque tú me has meado.

—Estás hecho un carcamal, no te las des de tan chulo; tú fuiste el culpable ayer: ¡tenías el pito en mi culo!

—El culo lo measte tú, ya te sale muy despacio; al no echar buen chorrillo, ocupa menos espacio.

—Mañana haremos la prueba: dormirás en otra cama. Veremos cuál de las dos amanece con la trama.

La prueba fue un fracaso, no aclaró las "rematadas": al mirar por la mañana, las dos estaban mojadas.

Volvieron a dormir juntos, pues se siguen queriendo; por culpa de "muelles flojos", aún siguen discutiendo.


Agua fría para el calor


 

Agua fría para el calor

No se entera de nada, es la mar de despistado; si su mujer se insinúa, se queda tan relajado. 

—Hoy te noto diferente, algo cambió en tu cuerpo; estás radiante y hermosa, ¡resucitas a un muerto!

—Es normal que me pase, sucede de vez en cuando; tú eres un despistado y no lo estás notando. 

—Al mirarte a los ojos, veo un brillo extraño; me miras con fijeza... ¿Te habrás hecho algún daño?

—Si me dieras un abrazo, sabrías qué estoy sintiendo; tengo un calor sofocante, ¡me estoy casi encendiendo! 

—Estamos en invierno, no me llega a cuadrar que vayas tan ligera, pues te vas a resfriar.

—Tú tienes la solución para mi gran zozobra; ¡no seas gilipollas, pon ya manos a la obra!

 El marido, hecho un lío, piensa y requetepensa; no sabe si ir al médico o volar hasta urgencias.

Se ilumina su mente, ¡encontró la medida! Y la mete en la bañera... ¡Con agua muy, muy fría!

 —Eres un mentecato y un gran despistado; ¡ahora paga el dinero de curarme el resfriado!