—Abuelo, tú que sabes de mujeres, dime qué tengo que hacer. Necesito buscar novia y no sé cómo escoger.
—Es la pregunta más difícil, ¿qué te puedo yo decir? Tuve cinco diferentes y con ninguna aprendí.
Esto nos llevará tiempo, es difícil acertar, pero con mi experiencia algo te podré ayudar.
Las hay de rostro agraciado, otras de trato normal; unas con muy mala leche y otras en plan servicial.
Unas ponen el cariño, otras todo el sentimiento; y otras te ponen los cuernos si les importas un pimiento.
Las hay feas de narices, otras demasiado bellas; unas te roban el juicio, otras son puras querellas.
Las hay gordas y delgadas, las hay altas y bajitas; unas lucen el sostén, otras faja y falditas.
Hay algunas muy beatas que te sueltan el sermón, pero si falta el dinero... ¡Piden la separación!
Escucha bien mi consejo y no dejes de pensar: lo mejor es que te juntes ¡y no te pienses casar!
