josegelado.blogspot.com

sábado, 4 de abril de 2026

Desayuno a la lumbre


 

Desayuno a la lumbre

Un pobre y una pobre se tuvieron que juntar; como no tenían dinero, no se podían casar.

El cura no los casaba, entendieron el porque; no daba bodas a plazos, solo quería el parné.

Se juntaron ellos dos sin pensar en el mañana, y mataban el antojo cuando les daba la gana.

Pero al faltar el dinero les entró la cordura: cuando se pasa hambre, se enfría la calentura.

En el pueblo no hay trabajo y empiezan a sufrir; ella siempre le pregunta: "¿De qué vamos a vivir?".

"Pasamos una racha mala, ya vendrá una mejor; como nos queremos tanto, viviremos del amor".

Les cortaron la luz y les cerraron el gas; los echaban de la casa y otras penurias más.

No se rindieron por eso y tomaron la costumbre: lo poco que cocinaban, lo hacían en la lumbre.

Un día por la mañana, rompiendo la costumbre, vio a su mujer con la falda levantada calentandese en la lumbre.

"¿Cariño, qué estás haciendo?". "Amor, hoy es día de ayuno, y como no tenemos nada... ¡te caliento el desayuno!".



No hay comentarios:

Publicar un comentario