Vino agrio, amor amargo
Hijo de labradores, con muy poco dinero, heredó las tierras y plantó sus viñedos.
Soñaba con su vino y venderlo con marca: "Origen Protegido",el mejor de la comarca.
Podaba con cariño, trataba con esmero, compraba gran abono y puso hasta el goteo.
Tuvo buena cosecha, la otra fue en aumento, pero en ambas ocasiones surgió un contratiempo.
Compró el mejor envase y el vidrio más fino, más, a pesar de todo, se le agriaba el vino.
El pobre se vuelve loco, no sabe ya qué hacer; por si esto fuera poco, le abandona su mujer.
Como era un hombre terco, se busca un nuevo amor; este le dura menos, va de mal en peor.
Llamó a una enóloga, le cuenta lo que pasa: el vino y sus amores, ¡todo se le agria en casa!
Ella era una experta era en caldos y en dar soluciones. Al punto le ordena: —Bájate los pantalones.
Al verle en pelotas, halló la conclusión: en el amor y el vino... ¡lo que falla es el tapón!



















