Sueños de la juventud: tener una novia hermosa, sin pensar que "la no bella" te brinda mejores cosas.
Tuve una allá en el pueblo que no era una hermosura, pero tenía de todo... aunque era bruta y muy ruda.
Me hacía muchas caricias si me encontraba cansado; con sus manos tan ásperas me dejaba relajado.
Labios curtidos y gruesos, y si me daba un "chupetón", un mes me dejaba marca luciendo aquel moratón.
Sus pechos eran enormes, ¡yo estaba entusiasmado! Al meter uno en la boca casi muero asfixiado.
Dalle un pellizco en el culo era pura fantasía; me quebré una vez los dedos de lo duro que lo tenía.
¿Y en el amor? ¿Qué decir? Nunca llegué yo a la meta; sentía un pánico enorme al bajarme la bragueta.
Sabía que con sus manos debía tener cuidado: si agarra el "pinganillo", lo deja despellejado.
Como estaba muy seguro que nunca me dejaría, no le hacía mucho caso, la tuve desatendida.
Ella quería algo serio, buscaba echar sus raíces... ¡Se fue con otro y me dejó con un palmo de narices!

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