El Remedio de la Pitonisa
Su matrimonio va mal, va de mal en peor, pues ella tiene mal genio y siempre está de mal humor.
No quiere oír de divorcio, a todo ella se opone; él busca alguna receta para que ella lo abandone.
Consultó a una pitonisa que viera qué es lo que pasa, y cómo echar a su esposa para siempre de la casa.
—Te salió el tres de bastos, lo que tú tienes que hacer, es echarle tres "polvos" cada día a tu mujer.
Como tres y tres son seis, para no sufrir reveses, el plan lo debes cumplir por lo menos seis meses.
Su mujer se puso alegre, canta y baila sin parar; él está hecho una piltrafa, no se puede ni aguantar.
Volvió con la pitonisa: —¡Eso no da resultado! Deme pronto otra receta, que estoy muy desesperado.
—Esta vez ha salido el seis, y seguimos aumentando: tu mujer resiste mucho, ¡dale caña todo un año!
El pobre perdió la fuerza como si fuera gaseosa; ella, en cambio, al pasar el año, estaba como una rosa.
Si tienes este problema y lo quieres resolver, no vayas a pitonisas... ¡Y dale caña a tu mujer!
Que no te pase como a este, que por quererla alejar, le devolvió la salud, ¡y ahora no la puede echar!

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