Una noche de frío
En una noche de frío, comenta un hombre casado: «Siendo soltero y tan solo, te vas a quedar helado».
«Será solo un pensamiento, con ella soy diferente; tengo una supermodelo que me pone muy caliente».
«¿No sabía que ligaste? ¿Acaso perdiste la mente? Nunca buscaste mujer, te creía diferente».
«Los tiempos siempre cambian, eso fue hace años atrás; ahora me caliento bien, por delante y por detrás».
«Ella cambió mi vida, no te lo tomes a guasa: antes iba mucho al bar, ahora estoy siempre en casa».
«Su calidad es primera, su material, diferente; solo de pensar en ella me pongo muy caliente».
«Cuanta más leña le meto, se pone hasta de colores; aunque ya probé con varias, esta es de las mejores».
«¿Compraste una brasileña? ¡Y encima lo vas diciendo! ¿Dices que le metes caña? Es algo que no comprendo».
«Tú no conoces la jerga, ni a qué llamo 'brasileña': ¡es una moderna estufa a la que le meto leña!».
Se quedó el amigo mudo y tiritando de frío: «¡Pues bendita brasileña, qué envidia me das, Dios mío!».

No hay comentarios:
Publicar un comentario