El susto de Susi
Esta juventud de ahora, del campo no entiende nada; al criarse entre cemento, se encuentra muy despistada.
Un grupo de muchachas va al campo de excursión; dos se alejan del grupo y pierden la orientación.
Perdidas en medio el bosque, ya no saben qué hacer; no saben cómo salir, no saben ni qué comer.
Así pasan varias horas y se ponen a pensar; allí no tienen servicios, no saben dónde mear.
—Pili, ya no puedo más, no me puedo aguantar; tengo dolores de tripa y muchas ganas de orinar.
—Susi, eres una pava, además de remilgada; tienes todo el campo libre, ¡hazlo pronto ahí agachada!
Se pone a hacerlo deprisa, por si la están observando; cuando termina el proceso, una cosa sale andando.
—¡Pili, ven por favor!, que me acabo de asustar; me salió un chorro potente, ¡creo que acabo de abortar!
Mira cómo se desplaza, con sus manitas y pies; algunas veces se para y me mira del revés.
—Susi, eres una idiota, te mereces un sopapo; ¡la próxima ten cuidado y no hagas pis sobre un sapo!
Moraleja de ciudad: Si al campo vas de visita y te falta el "pedigrí", ¡mira bien dónde te agachas antes de hacer el pipí!

No hay comentarios:
Publicar un comentario