josegelado.blogspot.com

sábado, 17 de enero de 2026

La María y el Jabón

 La María y el Jabón

Cantando estaba María, lavando ropa en el río. Esa ropa remendada, de ella y de su marido.

Con un trozo de jabón, de la grasa del gorrino, que sobraba en la sartén al freír bien el tocino.

Una trucha juguetona dio un salto de improviso. El jabón se le escurrió, se lo llevó el remolino.

Por intentar alcanzarlo, en un acto instintivo, la María se cayó a lo hondo del río.

Un árbol medio caído le vino de maravilla. Aferrada a las ramas, pudo ganar la orilla.

Puso su ropa a secar a la orilla del río. No quería entrar mojada a la casa del marido.

Tener las carnes al aire se consideraba guarro. La María se tapó con un pegote de barro.

Dejó un pequeño agujero, para poder respirar. Pensando también la pobre que tendría que mear.

El marido bajó al río al ver que tardaba tanto. Verla en esas condiciones le produjo un gran espanto.

—María, ¿pero qué pasa? ¡Tienes el "chichi" endurecido! Está duro como roca y el agujero encogido.

—¡Así no podrás ser madre, ni podré darte un hijo! ¡Se te ha quedado más chico que el pitorro de un botijo!

El marido se marchó dando voces por el río: —¡Vaya una suerte la mía, tener el botijo obstruido!

No hay comentarios:

Publicar un comentario