Sacrilegio Ortográfico
Tiene una sola hija, que ha sido muy deseada. En ella vuelca su amor y educación esmerada.
Va al colegio de monjas, pues quiere que sea cristiana; virgen hasta el matrimonio para el día de mañana.
Todo marcha sobre ruedas, la madre está muy orgullosa. Al terminar el colegio, empezó a cambiar la cosa.
Lo primero, pide un móvil; está algo desfasada. Desea tener amigos, vivió muy incomunicada.
La madre ya se mosquea, quiere saber lo que hace; para estar siempre al día, le espiaba los mensajes.
Llega lo que se temía a una muy temprana edad, cuando lee en un mensaje: "Perdí mi birginidad".
Se cae de culo al suelo, se agarra de una silla; de la enseñanza esmerada, poco aprendió la chiquilla.
Perder la virginidad... lo tenía casi asumido, pero escribirlo con "B", eso sí que le ha dolido.
El pecado no es la falta, que el mundo es así de cruel, pero es un insulto al alma clavarle un "B" al papel.
Falla el plan de la pureza, falla el sueño de la madre, pero el fallo de ortografía... ¡Ese no hay quien lo taladre!

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