josegelado.blogspot.com

lunes, 26 de enero de 2026

El Cura Reconstituyente


 El Cura Reconstituyente

Saliendo de misa un día, escuché con sentimiento: «Este cura es un portento, aunque no se le comprenda, siempre rezuma contento».

Me limité a preguntar sobre aquel comentario: si era cosa del domingo o pasaba en el diario.

Y hay que reconocerle el mérito al buen señor: lleva catorce parroquias, ¡menudo trabajador!

Al tener que beber vino cada vez que oficia misa, debe andar muy alegre para darse tanta prisa.

Ya con edad avanzada y sin tener un suplente, utiliza el buen vino como reconstituyente.

Los caminos que recorre los tiene memorizados: conduce por esas rutas hasta con ojos cerrados.

Aunque no hable con fluidez, la gente se lo perdona; le echan la culpa al micro, dicen que no perfecciona.

Entré un día en sacristía, de esos que no dice misa: había cuatro botellas allí, sobre una repisa.

Semidulce de Oporto, una pura tentación... ¡Si yo bebiera ese vino, me atrevo con el sermón!

Esto no es pura ficción ni me lo estoy inventando: fue en el pueblo de mi mujer, donde estaba veraneando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario