Este es el bruto Manolo, un tipo muy cazurro. Un burro le dio una coz, ¡y él se la devolvió al burro!
Cuando apenas era un niño nadie quería jugar, pues de un pequeño cabreo te podía lesionar.
Llegó así a la mocedad, casi sin haber cambiado; decían todos en el pueblo: "es más burro que un arado".
Buscando tener una novia las pasó muy putas, hasta que halló a su Manuela, que también era muy bruta.
Intentaban tener niños, pero no lo conseguían; "la culpa es tuya, no es mía", siempre se lo discutían.
Aquello afectó a Manolo, al menos un poquito; pensó que él era el culpable por su "flojera de pito".
Le receta el buen doctor esa pastilla famosa; tomando una de cincuenta le funcionará la cosa.
En la farmacia no tienen la dosis que le va bien; el farmacéutico dice: "solo las tengo de cien".
"Hacen el mismo efecto, eso no es una novedad; para hacer bien el amor, la partes por la mitad".
"¡Mi mujer se enfadará! ¡No se dejará partir! Y si queda embarazada... ¡Cómo coño va a parir!".
"¡No seas bruto, Manuel! ¡No partas a tu costilla! Para tomar los cincuenta... ¡Debes partir la pastilla!".

No hay comentarios:
Publicar un comentario