josegelado.blogspot.com

jueves, 8 de enero de 2026

La trampa del noviazgo


Te veo muy ojeroso, Juan, y como algo cansado. No lo encuentro normal... ¿Dime por qué te has casado?

—Cuando me fui de casa, sin los mimos de mi madre, pensé que la soltería sería de puta madre.

La verdad que no fue así y empecé a reflexionar: que para llevar la casa hay mucho que trabajar.

Tenía que hacer la comida, se me da muy mal guisar; peor es hacer la cama y mucho menos planchar.

No sabía lavar la ropa ni poner la lavadora, y para limpiar el baño me tiraba más de una hora.

Me busqué una novia exprés y, casi sin conocerla, me casé rápidamente para que lo hiciera ella.

Me equivoqué totalmente: en el amor es muy buena, pero hacer cosas de casa... dice que no hace esa faena.

Mi abuelo ya me lo dijo: "Si alguna vez te casas, la mujer con uñas largas no hace cosas de casa".

Me dio una alternativa y tenía que escoger: si prefería revolcones, lo tenía yo que hacer.

Con tres trabajos ahora, sin estar acostumbrado... revolcón, limpieza y curro, ¡ando la mar de cansado!

No hay comentarios:

Publicar un comentario