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lunes, 12 de enero de 2026

Tiempos de Prohibición



Tiempos de Prohibición

Tiempos eran de prohibición: ni mirar, ni abrazar, ni tocar. Hasta la noche de bodas, nada se podía catar.

Tres años llevan de novios, sin agarrarse ni un brazo. Un día, por un impulso, quiso darle un gran abrazo.

—¿Qué te figuras que soy? ¡Cacho perro del demonio! Solo te dejaré tocar, consumado el matrimonio.

—Eres igual que tu abuela, solo dices necedades. Las mujeres y los hombres tienen sus necesidades.

Fíjate bien en tus padres: ellos no se reservaron, y por eso tú naciste el día que se casaron.

—Estás hoy muy encendido, ¡olvídalo de una vez! Vas y te la machacas, pero ya, con rapidez.

Machácala bien a fondo, déjala bien machacada, que se te quiten las ganas por una larga temporada.

Acojonado y sumiso, de su lado se marchó. Con una maza y un yunque, el tonto la machacó.

Tal grito pegó el muchacho que los edificios temblaron, los animales huyeron y los pájaros emigraron.

Cuatro ancianas centenarias no lo pasaron mejor: creyeron que venía a por ellas el Ángel Exterminador.

Se desató una tormenta, en la torre cayó un rayo. Él tardó más de cuatro horas en despertar del desmayo.

Avisaron a la novia, querían que ella lo viera; que explicara qué ocurrió al quedar de esa manera.

—Yo no le he hecho nada, le dije: «A ver si te aplacas, para bajar el deseo, vas y te la machacas».

—Por seguir tus consejos, la tiene a la última moda. Revísala a ver si te sirve para después de la boda.

Cuando ella se la revisa, se quedó impresionada: era un ovillo de carne, morcilla de una fabada.

—Eres un ser de otro mundo, eso no es de un ser humano. ¡Aquí no se usan mazas, se machaca con la mano!

Eres más tonto que el tonto que hubo antes de nacer. Esa pelota de carne ya no la quiero ni ver.

Si esto hubiera pasado en la época actual, subiéndolo a las redes se habría vuelto viral.

No consiguió otra novia, aunque mucho lo intentó. Lo llaman en la comarca: «El tío que se la machacó».

También me pasó a mí, me lo dijo la Asunción. Como yo era pastor... busqué otra solución.

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