La Llave y la Cerradura
Una mujer preguntaba, con muchísima razón: ¿Por qué si el hombre va con muchas, le llaman un "campeón"?
Pero si ella hace lo mismo, y es también una campeona, le cambian pronto los términos y la tachan de "put ona".
En charla sobre el deseo, una pide explicación; y como quien habla es hombre, le dio esta aclaración:
—"Tenéis una cerradura que abre cualquier llave; ahí reside el secreto, ahí encontraréis la clave.
Esa llave es especial, por vosotras respetada; abre puertas por el día o con la luz apagada.
Más vuestra cerradura, está mal ejecutada: por mucho que se intente, nunca se queda cerrada.
Todas lo sabéis de sobra, pues no es ninguna deidad: tenéis una cerradura de muy mala calidad.
Sois unas luchadoras, lo vais a conseguir: buscad una cerradura que nadie pueda abrir".
Guardad bien vuestro tesoro, con orgullo y libertad, que no hay llave que sea buena si le falta dignidad.

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