Hace tiempo que no nos vemos, mi querido amigo Amaro; te veo feliz y contento con esa mujer al lado.
—Aquí vamos aguantando, buscando alguna alegría; unas veces por la noche, otras veces por el día.
—Seguro que esa mujer posee un buen patrimonio; la veo bastante fea, sería un gran matrimonio.
—No hables sin tener idea, la verdad no se adivina. Ella se está rescatando de la maldita cocaína.
Antes era una modelo que me llegó a enamorar; ahora la estoy ayudando, se tiene que recuperar.
En el mundo en que vivimos hace falta la empatía; uno se siente orgulloso al salvar una vida.
Tú, que te encuentras soltero, también lo podrías hacer; te sentirías dichoso al salvar a una mujer.
—Para mí eso es un problema, yo siempre vivo del ocio; meterme en esos líos perjudica mi negocio.
Trato con muchas mujeres, es un oficio que mola; yo soy el "buen" camello que les vende la droga.

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