josegelado.blogspot.com

miércoles, 21 de enero de 2026

El Traje de Eva

 


El Traje de Eva

El hombre ya no la mira, le presta poca atención. La mujer se lo achaca a su viejo camisón.

Se compra uno nuevo que resalta su silueta, con un poco de abertura para que se vea la teta.

No resultó la cosa, él no se da por enterado; siempre de culo en la cama, mirando para otro lado.

Nunca se dio por vencida, compra un rojo camisón; este es mucho más corto y llamará su atención.

La cosa sigue igual, el marido ni se entera, aunque deje al descubierto las piernas y la pechera.

Motivo de preocupación, lo lleva al oculista. Le hacen las pruebas: está perdiendo la vista.

«Pobrecito mi marido, lo estaba juzgando mal; si cada día ve menos, que no se fije es normal».

«Me acostaré desnuda, así no tendrá que mirar; sin ningún impedimento, mejor me podrá tocar».

Al fin la toca una noche: —¿Mujer, qué pijama llevas? —Es que no llevo ninguno, ¡estoy en traje de Eva!

—La verdad, te sienta bien, quizás un poco ajustado... Te sentaría mucho mejor si antes lo hubieras planchado.

Ella, al verse criticada, le soltó con gran salero: «¡Para planchar este traje, me falta un buen ingeniero!»



No hay comentarios:

Publicar un comentario