josegelado.blogspot.com

sábado, 3 de enero de 2026

El muchacho y el "sesenta y nueve"


 

El muchacho y el "sesenta y nueve"

Era un muchacho atrasado de una aldea muy perdida, que marchó a la capital para mejorar su vida.

Trabajó en lo que pudo, sin recibir ni un beso; su sueño era ahorrar dinero y poder probar el sexo.

Neófito en la materia, nunca lo había probado; estar con una mujer lo tenía obsesionado.

Sin ninguna información y con muy poco dinero, pensó que sería barato meter vela en candelero.

Ahorró tan solo cincuenta, creyó que le bastaría para mojar el "churrito" en el pozo de una tía.

Pero no llega la pasta, no puede mojar el nabo: la que cobra más barato pide más de cien "pavos".

Se pone el pobre a llorar, le sale moco de pavo; pregunta qué puede hacer con sus míseros esclavos (50 pavos).

—Es muy poco, muchachito, no te llega para nada. Te haré el sesenta y nueve o una simple "mamada".

—Elijo el sesenta y nueve, que no sé qué coño es. Si me quedo satisfecho, ya te lo diré después.

La mujer era un "callo", no era la chica soñada; al verla allí, desnudita, tenía la panza hinchada.

Ella se puso por lo alto en extraña situación, y empezó a soltar "cuescos" que nubló la habitación.

—Si con solo tirar diez ya me tienes mareado... ¡faltan cincuenta y nueve! Moriré aquí asfixiado.

El pobre volvió a su pueblo, ahora odia la ciudad: donde esté la naturaleza... ¡hay pedos con calidad!


No hay comentarios:

Publicar un comentario