El romance de la novia y el burro
Me sorprende una noticia, que me parece de churro: ¡que una mujer, por amor, se ha casado con un burro!
Anuncian muy a menudo que pueden apadrinarse, pero es una gran sorpresa que ahora puedan casarse.
En esta historia de amores hay cosas que no me cuadran: ¿se acostarán en la cama o dormirán en la cuadra?
Otro de los pormenores que no está muy definido: ¿comerá ella la hierba? ¿Él se comerá el cocido?
En lo que no habrá disputa a la hora de montar: ella se subirá encima, él se tendrá que aguantar.
Pero que tenga cuidado con esas zonas tan tiernas; que se ponga un protector y que se abra bien de piernas.
Ella lo pasará bien, él terminará trotando, babeando por el esfuerzo y con el rabo colgando.
En este mundo moderno en que todo va cambiando, comeremos solo alfalfa y el burro saldrá volando.
Como no estamos contentos con seres que son normales, buscamos cualquier estreno... ¡Juntarnos con animales!
Esto no me lo inventé, lo acabo de leer; me lavé bien los ojos, ¡y no lo alcanzo a creer!

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