josegelado.blogspot.com

sábado, 24 de enero de 2026

El Milagro de María

 

El Milagro de María


Ella, ferviente católica; él, más bien un renegado. Entre juramentos y rabia, siempre vive cabreado.

—¿De qué te sirve, marido, soltar tantos juramentos? Si tú no crees en Dios, no escuchará tus lamentos.

Teniendo fe en las cosas, todo se puede curar; si se lo pides al Señor, Él lo puede solucionar.

Al médico tú no vas, el curandero no cura... ¡Reza un poco al Señor y no te mofes del cura!

A misa la acompañó, se portó divinamente; las manos entrelazadas, rezando como un creyente.

Dejó incluso de jurar, a ver si así mejoraba; ha pasado medio año... y sigue sin notar nada.

—¡María, esto no cura! ¿Cuánto tengo que rezar? Ya me estoy aburriendo, esto no empieza a mejorar.

—Marido, lo que tú pides, a Dios le suena a engaño; ¡cómprate ya la Viagra, que te hará mejor apaño!


No hay comentarios:

Publicar un comentario