El Joven y la Avería
El joven tuvo una avería en un lugar algo oscuro. Se encuentra sin cobertura y no lo cubre el seguro.
A lo lejos ve una luz en medio de la espesura; parece un lugar habitado, se acerca a pedir ayuda.
Allí encuentra a una familia dispuesta a prestarle ayuda; una singular familia que siempre anda desnuda.
—Ahora ya es muy tarde, te invitamos a cenar; debes quitarte la ropa para no desentonar.
A su lado, una rubia toda en pelota picada; su miembro golpea la mesa sin él poder hacer nada.
Ella le dice al oído al terminar de cenar: —Por normas de la familia, te la tengo que bajar.
Se la dejó como un trapo, y emocionada repetía: —Cuando pases por aquí, ¡simula otra avería!
Esto contó a un amigo, el cual no se lo creía: —Mañana paso por allí y simulo una avería.
El recibimiento es bueno, la rubia está a su lado; él se pone muy nervioso, se sienta de medio lado.
Por contemplar a la rubia cometió el error primero: no asentó bien el trasero y se le escapó un pedo.
El padre le dice al hijo: —A este se le van los pedos. Llévalo a tu habitación y ¡tápale el agujero!

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