l cazador y la "pieza"
El mozo era algo feo, de los pies a la cabeza. Al monte se marchó solo, por si caía una pieza.
El pobre estaba de caza, bastante desesperado. Seis horas lleva de marcha, y nada había cobrado.
Tras unos bajos matojos, algo blanco se movía. Rápido suelta un disparo, alguna pieza sería.
Un grito surge al momento, sale una moza llorando: ¡le pegó un tiro en el culo, que la pobre estaba obrando!
El médico a seis leguas, sin medios para llevarla; como el mozo estaba fuerte, la cargó sobre su espalda.
El doctor, al ver aquello, le dice amenazador: —¡A un culo tan primoroso, le has hecho un colador!
—Esto fue un accidente, créame, la confundí. Al ver ese blanco bulto, ¡pensé que era un jabalí!
—Tirar un tiro a lo tonto, se paga siempre muy caro. Nadie quiere una mujer, con el culo agujereado.
—Extraiga los perdigones, sé lo que tengo que hacer: por esta equivocación, ella será mi mujer.
Era un caso muy sencillo, no valía querellarse. Estando los dos solteros, el castigo era casarse.
Se casaron, son felices, y perduran todavía. ¡Esa fue la mejor pieza, de toda su cacería!

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