josegelado.blogspot.com

lunes, 19 de enero de 2026

Aquellos Botellones

 

Aquellos Botellones

El botellón en mis tiempos era todo un derroche: se hacía a media tarde, no se salía de noche.

Llegar sereno a casa... Si notaban unos traspiés, podías recibir una torta que te ponía del revés.

Sin recibir una paga, andabas siempre a dos velas; difícil emborracharse sin disponer de una pela.

Sustrayendo alguna perra solo se podía comprar una simple gaseosa, y para ya de contar.

Para diez, una de litro, con una paja chupando; no más de dos chupinazos, los cuales se iban contando.

Las chicas no participaban en aquellas reuniones; eso era impensable ante tales "depravaciones".

Hubo una vez una fiesta que ya se salió del tiesto: gaseosa, vino y galletas... ¡Fue de alto presupuesto!

Ahora es muy diferente, forman un gran revuelo; terminan al día siguiente, todos "pedos" por el suelo.

Para no adquirir vicios, nos decían las abuelas: «Mejor es que pases hambre, que andes siempre a dos velas».

Cambiaron vasos por litros, la tarde por la mañana, ¡quién pillará una gaseosa de aquellas con tanta gana!

No hay comentarios:

Publicar un comentario