El secreto del canijo
Llegó un circo hasta el pueblo lleno de seres extraños, entre todos ellos destaca un hombre de gran tamaño.
Anuncian a bombo y platillo que es el "Hombre Maravilla", que nadie logra hacerle reír ni haciéndole mil cosquillas.
Si alguien es capaz de hacerlo, tendrá de premio una entrada, mil pesetas en metálico y una cena bien pagada.
Desfiló ya medio pueblo ante el Hombre Maravilla; nadie ganó aquel premio ni haciéndole mil cosquillas.
Quedaba el flaco del pueblo, en quien nadie confiaba; le susurró algo al oído... ¡Y le sacó una carcajada!
Pasó un año de aquello y el circo volvió al lugar; esta vez ofrecen premio al que le haga llorar.
Desfila todo el pueblo, él sentado en una silla; nadie le saca un sollozo al gran Hombre Maravilla.
Le toca el turno al canijo, la gente empieza a pensar: "¿Qué inventará esta vez para hacerle de llorar?".
Le habla despacio al oído, él no lo puede aguantar; mira al canijo asombrado y empieza pronto a llorar.
El dueño, muy sorprendido: —Este tipo es un bicho... Para hacerle de llorar, ¿qué coño es lo que le ha dicho?
—La primera vez le dije: "Deja ya de presumir, que yo la tengo más grande", y él se echó a reír.
La segunda quiso verla, no lo pudo remediar; se la enseñé en un momento... ¡Y al verla se puso a llorar!

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