Geografía del Deseo
Lo siento mucho, cariño, me tengo que trasladar. Es un trago amargo para mí el no poderte llevar.
Me subirán el sueldo, la empresa lo ha decidido. El destino será largo: me voy a Estados Unidos.
No estaré fijo en un sitio, tengo que visitar lugares, dormir en distintos hoteles y sudar en varias ciudades.
—Tendré que aceptarlo aunque sea de mala gana... pero no me la pegues con ninguna americana.
—Ni se te ocurra pensarlo, no dudes de mi moral. Te quiero con locura y soy un tío formal.
Te mandaré un WhatsApp, al menos uno al día. Cuidado con el horario, no te encuentre dormida.
Cariño, quiero que sepas que conocí a Carolina. Me enamoré de ella, es una cosa divina.
Cinco días inolvidables admirando su hermosura. Todo es imponente en ella, una auténtica locura.
Doy vueltas en la cama como si fuera una noria; en cuanto haya descansado, poseeré a Georgia.
Cansado ya de Georgia, aunque era muy divina, me mudo de colchón... a conocer Carolina.
—¿Tú eras el que respetaba? Eres un puro demonio. No hace falta que regreses, se acabó el matrimonio.
Si has gozado con tres y con ellas vas disfrutando... yo te he puesto los cuernos con el macizo de Orlando.

No hay comentarios:
Publicar un comentario