josegelado.blogspot.com

miércoles, 28 de enero de 2026

El Vecino Cuarentón


 

El Vecino Cuarentón

Se comenta de los hombres a los cuarenta y con canas: se vuelven interesantes y enamoran a las damas.

Y si encima eres fino y sin tripa cervecera, las mujeres te miran y enamoras a cualquiera.

Le dicen: «¡Estás como un tren!». Él es guapo y bien lo sabe. Eso se decía antes; ahora «está como el AVE».

Soltero y sin compromiso, no sabe a cuál atender; ellas se pegan a él como moscas a la miel.

No solo las de su edad, que ya están muy maduras; se quedan hasta prendadas las de las carnes más duras.

Una de dieciocho se enamoró locamente del vecino cuarentón del edificio de enfrente.

Un día no puede más, se presenta en su morada y le suelta de repente que de él está enamorada.

—Estás guapa que revientas, para mí no es novedad; me lo tendré que pensar, nos separa mucha edad.

Ella salta de alegría y se queda ilusionada; no le confirmó que sí, pero no fue rechazada.

—¡Mamá! Soy muy feliz — le comenta locamente—. Le declaré mi amor al vecino de enfrente.

—Me parece una locura, es un consejo de madre: a mí también me gustó... ¡y podría ser tu padre!

Se miran madre e hija, la tensión sube de grado: ¡quieren las dos al vecino que vive allí en el de al lado!

 Y el galán, muy satisfecho, sonríe frente al espejo, pues no sabe de edades... ¡Ni quiere escuchar consejos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario