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viernes, 23 de enero de 2026

El Preso y la Cárcel


 

El Preso y la Cárcel

Con las monjas estudió, no sabía de la vida; no había tenido ni móvil, no estaba puesta al día.

Sus padres, muy católicos, le buscan un buen partido: un muchacho de su gusto que fuera su marido.

Virgen llega al matrimonio, no conoce sus deberes; no sabe las diferencias entre hombres y mujeres.

Así, la noche de bodas, no sabe cómo actuar cuando el marido le dice: —¡Te tienes que desnudar!

Sale el marido del baño, desnudo y muy bien armado; ella, los ojos en blanco por el susto que se ha llevado.

Él también está flipado al verla en camisón: —¿Tu madre no te informó cuál era tu obligación?

—Dijo que me portara bien, que fuera muy cariñosa; que ya era tu mujer... ¡No me informó de otra cosa!

—Te diré algo sencillo, muy fácil de asimilar: esto que ves es un preso y lo tengo que encerrar.

—Entre tus piernas la cárcel a la cual fue condenado; hasta que cumpla condena, ahí estará encerrado.

Toda la noche el cautivo en esa estancia tan tierna; ella no dijo ni pío... ¡Y nunca cerró las piernas!

Viendo que el preso es inquieto y no busca libertad, ella le aplica cadena... ¡De perpetua voluntad!


¿Te gustaría qu

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