El peso de la apariencia
A veces la suerte ciega juega una mala pasada: esta joven nació fea y vivió siempre marginada.
No se acercaban a ella los chicos de su edad; creció incubando un odio hacia aquella sociedad.
En sus tiempos de moza nadie le dio su calor; todos buscan la belleza, nadie mira el interior.
Un soltero ya de años en un pueblo vecino, por no verse solo y triste se cruzó en su camino.
Concretaron las nupcias, el enlace se efectuó; pero al no haberse tratado el defecto apareció.
No llegó la descendencia, lo cual resultó fatal; sin hijos a quien querer el matrimonio va mal.
Su rencor se multiplica, muere en la soledad; qué triste es nacer fea en el campo o la ciudad.
Cuando una nace hermosa tiene el triunfo asegurado; corre con tanta ventaja que hasta el fallo es perdonado.
Dicen que lo más valioso es lo que se lleva dentro; pero es una gran mentira, para ella... fue solo un cuento.

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