josegelado.blogspot.com

martes, 20 de enero de 2026

El Milagro del Panteón


 

El Milagro del Panteón

Viuda quedó la mujer, no paraba de pensar, qué cosa podría hacer para hacerlo resucitar.

Encargó cincuenta misas, no le sirvieron de nada. Entre llanto y sin sonrisas, vivía desesperada.

A los santos recurrió, les pidió con devoción: si pecados cometió, que obtuvieran el perdón.

"Era demasiado joven para llevarlo hasta el cielo", dice a quienes la oyen, sumida en su desconsuelo.

Ya agotadas sus fuerzas, sin saber a quién llamar, por caminos y por fuerzas fue al panteón a rezar.

Esa conducta tan rara no pasó desapercibida, y aunque nadie se lo aclara, dicen que está "medio ida".

La espían por la noche, ven que después de rezar, sin pudor y sin reproche, se pone allí mismo a mear.

Asombrados le preguntan: "¿Por qué vas allí a mear?". Y sus razones se juntan: "¡A ver si al verme el 'pepe', se anima a resucitar!".

Y allí sigue la mujer, esperando el movimiento, por si el muerto, al ver tal "bien", sale de su enterramiento.


No hay comentarios:

Publicar un comentario