josegelado.blogspot.com

lunes, 26 de enero de 2026

El Frasco de la Discordia


 El Frasco de la Discordia

—Doctor, tengo un problema, hoy diez años de casado; queremos tener un niño, ella no queda en estado.

No sabemos si es por mí, o el fallo es de mi mujer; vengo a que usted me informe qué es lo que tengo que hacer.

—Empezaremos por ti, tratemos de averiguarlo; llena este frasco de semen, tenemos que analizarlo.

El hombre llega a su casa y le dice a su María: —Tengo que llenar el frasco, me llevará varios días.

Se concentró en el trabajo, no obtiene resultado; llena las manos con callos y nada ha solucionado.

Está muy desesperado, ya no sabe qué hacer; con el orgullo por los suelos, pide ayuda a su mujer.

Solícita se presenta esbozando una sonrisa: —Verás cómo entre los dos lo conseguimos deprisa.

Prueban distintas posturas, dan palmadas en el culo; pero la cosa sigue igual: mucho esfuerzo y todo nulo.

Piden ayuda a la suegra, que tiene más experiencia; tras cuatro horas de intentos, todos pierden la paciencia.

Así pasan muchos días, con el grupo ya aburrido; se presenta ante el médico con el frasquito vacío.

—Si no me traes la muestra, no la puedo analizar; llévatelo otra vez, me lo tienes que llenar.

—¡Lo intenté con mi mujer! ¡Le pedí ayuda a mi suegra! ¡Pero el frasco no se abre... es una puñetera mierda!

El médico lo miraba esbozando una sonrisa: ¡Que le ayude la enferma¡terminara más deprisa!

No hay comentarios:

Publicar un comentario