El Abuelo y la Ambiciosa
Abuelo rico se casa con joven muy ambiciosa; ella tiene mucha marcha, a él... le falla la cosa.
Disfrutar lo que le queda para él no es una broma: se somete a un trasplante de un miembro que sea de goma.
No calculó bien sus fuerzas, la edad no tuvo en cuenta; ella tiene seis velocidades, él... una sola y muy lenta.
—Cariño, me acuesto antes, que ya soy un hombre mayor; mejor te pones tú encima, que tú te mueves mejor.
Ella está entusiasmada, le aplica "la batidora"; quiere quedarse viuda ¡y cargárselo en una hora!
De la cama sale humo, ella no lo detecta; el viejo pide más marcha y ella le mete la sexta.
Aquí acaba la historia de este matrimonio extraño; la culpa la tuvo ella por pretender un apaño.
Con la alcoba bien cerrada y los dos allí jadeando, la goma se les quemó... ¡Y acabaron asfixiando!
Ni herencia, ni testamento,ni lujos con buena vida; se fueron los dos al hoyo, en una marcha suicida.

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