La Cuarta Juventud
Al salir de un baile, me quedo medio flipado, contemplando a una pareja al ver que habían ligado.
No es una discoteca de jóvenes embalados; es la salida del baile del hogar de jubilados.
¿Es amor lo que destilan? Al verles esa actitud, dirías que están en forma... ¡en su cuarta juventud!
En mitad de la calle les viene un apretón: se pegan un buen sobo, paran la circulación.
Parecen dos tortolitos vestidos como pinceles; al terminar con él sobo, ella busca sus pinreles.
Se ve que son de su agrado al seguir caminando: ella se aprieta a su lado, y se los sigue tocando.
Pierdo el campo de visión, me siento algo atontado. ¿Será verdad lo que vi? ¿O será que lo he soñado?
Me pellizco, estoy despierto: fue pura realidad. ¡Qué bonito es vivir eso, más en la tercera edad!





































